SMART CITY BRANDING: SMART medellin a travÉs de los ojos de Federico Gutiérrez Zuluaga.

MEDELLIN, 7, enero 2017- 18.00 CEST

Fue concejal de la ciudad de Medellín entre los años 2004 y 2011. Actualmente es el alcalde de Medellín (2016 – 2019).
En su opinión y en pocas palabras, ¿cuál es el mantra de SMART Medellín? 

Lo más destacable de Medellín es su transformación. Es un orgullo para nosotros haber pasado de ser la ciudad más violenta del mundo en 1991 a ser ahora un referente en materia de innovación y crecimiento inclusivo. Y aunque sabemos que hemos recorrido un largo camino, entendemos que falta mucho por hacer.

Esa transformación que nos llena de orgullo sólo ha sido posible gracias a la articulación y el compromiso de los distintos sectores de nuestra sociedad, que se apropiaron de sus realidades para transformarlas. En ese sentido, el mantra de Medellín podría ser algo como: “juntos llegamos más lejos”. 

¿Cuáles son los activos intangibles de Medellín inteligente?

Una de nuestras metas más ambiciosas como ciudad es transformar nuestra economía en un período de 10 años: pasar de una economía tradicional a una del conocimiento, mediante el Plan de CTi 2011-2021. La idea es que, mediante la articulación de los diferentes sectores de nuestra sociedad, logremos convertir a Medellín en una ciudad altamente innovadora y sostenible, y la base para alcanzar es propiciar una economía impulsada por los datos.

En estos últimos años Medellín ha logrado consolidar capacidades en diferentes ámbitos. Destaco, por ejemplo, la creación de comunidades de cocreación como MiMedellín y Cities For Life, donde se plantean soluciones a problemáticas de ciudad mediante la interacción con otros ciudadanos de Medellín y del mundo. Además, trabajando de la mano del sector privado, hemos puesto la innovación en la agenda de la ciudad. Firmamos el pacto por la innovación, con el que pretendemos estar invirtiendo el 2,45% del PIB en actividades de ciencia, tecnología e innovación en 2019; y el 3% en 2021.

Finalmente, creo que lo más importante es que hemos logrado conectar el ciudadano con la institucionalidad a través de la tecnología. La gente en Medellín opina sobre lo que quiere y sueña para su ciudad, y plantea soluciones. Cuando formulamos nuestro Plan de Desarrollo lo hicimos con la gente, en encuentros ciudadanos, pero también a través de plataformas virtuales y me parece que ahí está la verdadera innovación: en lograr impactos reales que mejoren la vida de las personas.

¿Cuál es la mayor fortaleza de Medellín como ciudad inteligente?

Reitero: la capacidad de articularse. El modelo de la cuádruple hélice (universidades, empresas, Estado y ciudadanos) es un elemento clave, sino el más importante, a la hora de considerar los avances de Medellín en materia de innovación. Los retos de esta ciudad, que han sido muchos, se han resuelto gracias al trabajo en equipo. Y los retos de Medellín inteligente no son la excepción.

¿SE PUEDE SER UNA CIUDAD INTELIGENTE SIN CONTAR CON UN PLAN ESTRATEGICO A MEDIO/LARGO PLAZO?  

A mi modo de ver, no. El papel de lo público es imprescindible porque es el sector que tiene la facultad, en mayor medida, de pensar la ciudad a futuro y de planearla. Y las ciudades inteligentes se consolidad sólo si son sostenibles en el tiempo. Además, el sector público es el habilitador inicial de la información y, de alguna manera, el que tiene la capacidad de impulsar a los privados y a los ciudadanos a compartir y usar los datos para el desarrollo de soluciones.

¿Cómo Medellín ciudad inteligente conecta la cultura con la tecnología y los ciudadanos?

Lo primero que hay que decir es que en Medellín entendemos la innovación como la capacidad de usar herramientas de modo no convencional para mejorar la calidad de vida de la gente. Conectamos al ciudadano con la cultura y la tecnología, dándole un papel protagónico y activo en la construcción de su ciudad.

Así, uno de los principales focos de Medellín ha sido la de integrar al ciudadano con el gobierno en la solución de los retos de ciudad. La tecnología ha jugado un papel clave ya que mediante Medellín Ciudad Inteligente estamos creando estrategias de datos abiertos públicos y privados, plataformas de co creación y servicios ciudadanos, y puntos de acceso a internet gratuitos en toda la ciudad (198 y una meta de 100 más).

Esta tiene que ser una apuesta de largo plazo: seguimos avanzando en el camino de transformar a Medellín, usando todas las herramientas posibles.

¿Cómo podría ser un “SMART DAY” (desde la mañana hasta la tarde) para un “ciudadano inteligente” en Medellín?

Las vidas de nuestros ciudadanos son muy distintas. Lo que pasa en el centro es distinto a lo que pasa en el norte y en el sur. Pero para efectos prácticos del ejercicio, y enmarcándolo netamente en su “relación inteligente” con la ciudad, podríamos decir que es algo como esto: el ciudadano se despierta, entra a internet y puede ver gracias a los datos abiertos cómo se comportan la movilidad, el clima, etc.

Cuando sale de su casa, puede también acceder a la información de las pantallas interactivas que hay en toda la ciudad. Si ve que hay cosas que no funcionan, puede comunicarse por redes sociales con el equipo de la alcaldía, que siempre está ahí para atenderlo, o ingresar a MiMedellín y proponer soluciones. Si no tiene datos, se puede conectar a los puntos de wifi gratuito de la ciudad. Si se le ocurre un negocio, puede entrar al portal de datos de Hacienda y orientarse sobre los mejores lugares para materializar su idea, etc.

En fin, lo más importante es que siempre tiene la posibilidad de conectarse para lidiar con sus propios asuntos y contribuir a la construcción de la ciudad.

¿Cómo Medellín CIUDAD inteligente está conectando los SILOS internos?

Tenemos una gran estrategia denominada Laboratorio de Gobierno, donde inicialmente estamos abriendo los datos de cada secretaría, de manera que entre ellas puedan conocer en tiempo real lo que cada una está haciendo. A su vez desarrollamos un proceso de compras innovadoras que les permiten hacer alianzas entre ellas, creando soluciones integrales y modulares. También hay un tanque de pensamiento que los convoca a participar en el desarrollo de problemas de ciudad desde las diferentes visiones que cada uno tiene. Finalmente, hay un líder por reto, denominado curador, que se encarga de trabajar con todos e integrar sus perspectivas.  

¿Cuáles son los proyectos más “inteligentes” de Medellín inteligente?

Laboratorio de gobierno, MiMedellín, Cities for Life, open data, Medellín digital y Comunna innova.

¿En su opinión, hay diferentes tipos de ciudades inteligentes, teniendo en cuenta diferentes ideologías políticas?

Me parece que lo que marca la diferencia no son, al menos no principalmente, las ideologías políticas. Existen diferentes tipos de ciudades inteligentes porque cada cultura, cada región, cada país, tiene sus propias formas de poner la tecnología al alcance de sus ciudadanos y en favor de los mismos.  

El concepto de “ciudad inteligente” es por supuesto metafórico, pero se usa porque la inteligencia – una característica humana – puede extrapolarse a las ciudades cuando éstas: 1) tienen altas probabilidades de sobrevivir, es decir, son sostenibles económica, social y ambientalmente; 2) pueden generar bienestar a la persona, o sea, proporcionan mejores condiciones de calidad de vida a sus habitantes; y 3) se reproducen; esto significa que prosperan, crecen, atraen talento y capital, y se conectan.

Cuando hablamos de una ciudad inteligente, no basta tener a disposición TIC avanzadas; es necesario que los ciudadanos cuenten con las herramientas necesarias para tomar la información y sacarle provecho. De modo que si al final se abren datos, se crean las capacidades necesarias, se crea cultura y se integra la tecnología para el desarrollo de problemas de la ciudad, podremos hablar de una ciudad inteligente, sin importar sus formas.

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